
MARTIRES DE VILLARROBLEDO
FRANCISCO IZQUIERDO NAVARRO
MANUEL MORENO ALMANSA
MIGUEL MORENO MONTERO
JESUS SOLANA MECINAS
JOSE ANTONIO MORENO CUCHILLO
JUAN DELICADO PLAZA
REYES DELICADO SEVILLA
PEDRO JOSE LOSA PADILLA
MARTIN SNCHEZ TORRES
JOSE MAÑAS MOYA
PEDRO MARIA SOLANA CABAÑERO
FEDERICO ALVAREZ SESEÑA
BALDOMERO FERNANDEZ NIETO
DIEGO FERNANDEZ NIETO
JACINTO FERNANDEZ ACACIO
ANTONIO MOYANO RABADAN
JULIAN RODRIGUEZ CARO
PEDRO JOSE LOPEZ GALIANO
BERNARDO DIAZ SOLANA
FRANCISCO BONILLO LOPEZ
DIEGO MARTINEZ NOGUERAS
JOSE ANTONIO ROMERO ROMERO
NICOLAS DOMINGUEZ PARRA
ANGEL SEVILLANO PARRA
ANGEL SEVILLANO CLEMENTE
CORDIANO VALERO BALLESTEROS
JUAN FILOSO ORTEGA
AGUSTIN GARCIA MASSO
ANTOLIANO SANTOS TRIGUEROS
BALDOMERO LOZANO POZUELO
JUAN LOPEZ MARTINEZ
JOSE MARIA BARNUEVO PACHECO
LUIS BARNUEVOPACHECO
JESUS GONZALEZ GIRON
ALFREDO PORTILLO ROMERO
EDUARDO PORTILLO ROMERO
JOSE VICENTE PORTILO GONZALEZ
AUGUSTO SANDOVAL DE LA TORRE
FERNANDO GASTAÑAGA ELORRIAGA
FRANCISCO GASTAÑAGA ELORRIGA
JUAN GASTAÑAGA ELORRIAGA
AUGUSTO RESINO PARRILLA
ABUNDIO CLEMENTE IBORRA
ALFREDO PEREZ MATARREDONA
JOAQUIN ORTEGA CALERO
PEDRO ORTEGA CALERO
FRANCISCO FERNANDEZ MARTINEZ
LORENZO CASTILLO ORTEGA
BARTOLOME PEREA SOLANA
CAMILO PEREA CAMBRONERO
JOSE CERVERA DOMENECH
PEDRO FILOSO DIAZ
CESAR CESPEDES PANADERO
FELICIANO CESPEDES RUBIO
LUCIANO GIRON MORAGON
MANUEL MORENO LOZANO
JUAN MANUELTORRES TORRENTE
ANTONIO NUEDA BERRUGA
MIGUEL HARO MARINEZ
PEDRO ANTONIO BALLESTEROS SERRANO
SANTIAGO RUIZ MARTINEZ
SIXTO COLLADO BALLESTEROS
DEOGRACIAS LOPEZ CALERO
MANUEL CONTRERAS LOPEZ
VENTURA CONTRERAS LOPEZ
ANTONIO SANTOS DE LA TORRE
MANUEL SANTOS DE LA TORRE
CAYO ROSILO GARCIA
TIBERIO ROSILLO GARCIA
MIGUELSEGURA LIMORTE
BERNARDO CABAÑERO ROMERO
JUAN IGNACIO CABAÑERO MORCILLO
AGAPITO MONTEJANO CALERO
MARIANO MONTEJANO CALERO
RAMON MONTEJANO CALERO
ENRIQUE MASSO ARRIBAS
PEDRO CASTILLO ORTEGA
LUIS ACACIO ALVAREZ-ARENAS
MARIANO ORTEGA APIO
JOSE GIMENEZ PARRA
ROBERTO DOMINGUEZ VALERO
PEDRO VARGAS PONCE
GALO JAREÑO PEREZ
BENEDICTO GARCIA NIELFA
PEDRO BUENDIA GARCIA
PASCUAL ACACIO LODARES
MIGUEL BALLESTEROS DIAZ
FRANCISCO MARTINEZ MARTINEZ
ALFONSO MARTINEZ ESTESO
BRAULIO GOMEZ PEREZ
JUAN JOSE MARTINEZ CASTILLO
VICENTE SANCHEZ ROMERO
DOMINGO LOPEZ NAVALON
RAMIRO LOPEZ NAVALON
ANTONIO MORATA MIRA
CRISTOBAL GARCIA GONZALEZ
ANTONIO GARRIDO BUENDIA
ARTURO GIMENEZ DIAZ
CARLOS GIMENEZ DIAZ
NICOLAS FERNANDEZ PERUCHO
JUAN VALERO LOPEZ DE HARO
FRANCISCO GIMENEZ DE CORDOBA Y ARCE
MIGUEL GIMENEZ DE CORDOBA Y ARCE
PEDRO ACACIO SANDOVAL
JOAQUIN ACACIO DE LA PEÑA
LUIS SANDOVAL TENDERO
ANTONIO LOZANO PASTOR
JUAN LOZANO CABALLERO
MARTIN MARTINEZ GONZALEZ
LUIS LODARES PORTILLO
JOSE ORTIZ CEREZO
JUAN SERRANO PERALTA
JOSE ANTONIO LOPEZ
JUAN VILLENA PARREÑO
ERNESTO FERNANDEZ LOSA
JERONIMO NUÑEZ CORTES BRIONES
FRANCISCO MARTINEZ FILOSO
MARCIANO RUIZ HERNAN
ANTONIO LOPEZ DE LA CALERA
ANTONIO CARRASCOSA NAVARRO
RODOLFO MORENO PAÑOS
JOSE ANTONIO MORENO PARRA
VICTORIANO BALLESTEROS BALLESTEROS
RODOLFO MORENO BAÑOS
JOSE ACACIO SANDOVAL
AURELIANO ROMERO ORTEGA
ALFONSO MARTINEZ MARTINEZ
JUAN GONZALEZ ALCAÑIZ
JOSE GARRIDO NAVARRO
AGAPITO LAPAZ CABALLERO
CRISTOBAL PEREZ MELERO
HORACIO RODRIGUEZ PAJARES
El inicio de la Guerra Civil en julio de 1936 marcó el comienzo de un intenso período de violencia y persecución anticlerical en Villarrobledo, dirigida contra el clero, las religiosas y el patrimonio sagrado de la localidad.
1. El Clero Parroquial y sus Destinos
Al estallar la contienda, la asistencia espiritual de Villarrobledo recaía en el cura ecónomo, Don Marcelino Luengo Marrupe, cinco coadjutores y el sacerdote adscrito, Don Pedro Antonio Domínguez (capellán de la casa de los Acacios). Sus destinos se dividieron entre la huida, el encarcelamiento y el martirio:
La Huida y el Exilio: El cura ecónomo y uno de los coadjutores lograron huir hacia la provincia de Cuenca y posteriormente a Madrid. El coadjutor fue detenido y condenado a un batallón disciplinario. El cura ecónomo, tras pasar por Valencia, fue encarcelado y, finalmente, absuelto, permaneciendo allí hasta el final de la guerra. Otro coadjutor que se hallaba en El Bonillo también se refugió en Albacete.
Mártires de Ocaña: Los coadjutores Don Juan López Gil, Don Roberto Domínguez Valero y Don José Garrido Navarro fueron detenidos en sus domicilios. Tras unos días de encarcelamiento en la prisión local, fueron trasladados al Penal de Ocaña. Allí, el 19 de octubre de 1936, fueron asesinados en una masacre que afectó a unos setenta vecinos de Villarrobledo, siendo enterrados en una fosa común en el cementerio de Ocaña.
El Sacerdote Salvado: El sacerdote adscrito Don Pedro Antonio Domínguez fue detenido y encarcelado en Villarrobledo. De manera providencial, una herida causada por una bala perdida lo obligó a ser hospitalizado en el pueblo, librándole del traslado a Ocaña y del fusilamiento. Una vez en libertad, continuó ejerciendo su ministerio clandestinamente, celebrando la Santa Misa en su domicilio y administrando sacramentos.
2. Represión de Religiosas y Auxiliares
La violencia se extendió a todos los estamentos eclesiásticos:
Religiosas Perseguidas: Las religiosas de los cuatro conventos de la localidad se vieron obligadas a abandonar su residencia y buscar refugio en domicilios particulares. Algunas de ellas fueron detenidas y obligadas a realizar trabajos forzosos.
El Sacristán Martirizado: Juan Peralta, el sacristán de la parroquia, fue brutalmente arrancado de su casa, golpeado hasta quedar medio muerto y, en ese estado, llevado a la cárcel. Finalmente, fue extraído de prisión para ser fusilado.
El Testimonio del Seminarista: Un seminarista local fue detenido y encarcelado en la iglesia parroquial de Munera, junto a feligreses y al párroco Don Bartolomé Rodríguez Soria. El seminarista fue testigo de la salvaje tortura hasta la muerte infligida a Don Bartolomé por milicianos de Villarrobledo, un testimonio clave que relata estos crueles hechos.
3. Profanación y Destrucción del Patrimonio (Noche del 27 al 28 de julio de 1936)
En la madrugada del 27 al 28 de julio de 1936, se desató una oleada de saqueos y profanaciones que devastaron el patrimonio artístico y religioso de la ciudad.
A. Iglesias y Ermitas Devastadas
El allanamiento y la destrucción afectaron a la Parroquia de San Blas, las filiales de Santa María y San Sebastián, y las ermitas de la Soledad, Santa Ana, San Ildefonso, San Antonio Abad y la de Nuestra Señora de la Caridad.
| Templo | Daños Clave y Profanación |
| Parroquia de San Blas | Saqueada y destruida. Se perdió una cajonera de talla de gran mérito, el órgano, catorce altares y veintiséis imágenes, incluyendo la de la Virgen de la Caridad, Patrona de Villarrobledo, destruida con saña. El coro desapareció y el patio de la torre se habilitó como cocina. |
| Iglesia de Santa María | Saqueada, con destrucción de cinco altares, siete imágenes, el armonium, vasos sagrados y campanas. |
| Iglesia de San Sebastián | Sufrió los mayores daños. Destrucción de órgano, seis altares, catorce imágenes, vasos sagrados, campanas y vestiduras. |
| Ermita de la Soledad | Saqueada, puertas y piso destruidos. |
| Ermita de San Ildefonso | Demolida hasta los cimientos. |
| Ermitas y Templos | Se destinaron a usos laicos: graneros, talleres, escuelas, cocinas, depósito de abastos, hospitales, Casa del Pueblo y cuarteles. |
B. Ultrajes y Usos Seculares
Los milicianos mostraron un profundo desprecio por lo sagrado:
Carnavaladas Sacrílegas: Se vistieron con casullas y paños sagrados para realizar burlescas representaciones, acompañadas de blasfemias y cantos.
Juegos Bárbaros: Una imagen de San Martín fue colocada en una pared para ser utilizada como blanco de tiro durante horas.
Patrimonio Desaparecido: Se destruyó la mayor parte del rico patrimonio artístico de los conventos, que fueron usados como cárceles, cuarteles, hospitales o refugios. También desapareció gran parte del acervo histórico de los archivos parroquiales.
El resultado fue una devastación generalizada de la estructura religiosa y material de Villarrobledo.
Como recuerdo a quienes su vida les fue arrebatada de forma violenta.
ROBERTO DOMÍNGUEZ VALERO Coadjutor de la parroquia de Villarrobledo Sabemos que Don Roberto era natural de Villarobledo (Albacete) El 25 de julio de 1936, a las seis de la tarde, el alcalde de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), en nombre del gobierno de la República, se hizo cargo del pueblo de Villarrobledo (Albacete). Inmediatamente fue ocupado por una columna de milicianos del Frente Popular de los pueblos de Alcázar de San Juan, Tomelloso, Campo de Criptana, Pedro Muñoz y Socuéllamos, todos ellos de la provincia de Ciudad Real. Tras una semana apoyando la sublevación militar de Franco, Villarrobledo comenzó un proceso revolucionario que concluiría en un buen número de hechos sangrientos que iban a sumir al pueblo en una espiral de violencia durante mucho tiempo. El 26 de julio comenzaron a efectuarse detenciones en masa.
Finalmente, el 19 de octubre, y ante el avance de las columnas nacionales por la provincia de Toledo, los milicianos enfurecidos, procedieron al fusilamiento en masa de los presos de Ocaña (Toledo). Murió con otros dos sacerdotes con unos 70 vecinos de Villarrobledo, siendo enterrados en una fosa común del cementerio de la localidad
Encinas y López Ortiz, Emiliano
Natural de Quero (Toledo) nació el 15 de septiembre de 1903. Sus padres se llamaban Lino y Raimunda. En la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción recibió las aguas bautismales el 29 de septiembre. Se ordenó en Toledo el 11 de junio de 1927. Celebró su primera misa el 24 de junio de ese mismo año. En el “Anuario Diocesano” publicado en 1930 se nos informa que ejerce de coadjutor en Villarrobledo (Albacete). Cuando estalla la guerra es el cura ecónomo de Camuñas (Toledo).
Un día después de estallar la guerra civil, don Emiliano ya tuvo que celebrar la Santa Misa con las puertas de la iglesia cerradas. En previsión de lo que pudiese suceder sumió todas las formas consagradas. Luego se trasladó a Quero, su pueblo natal. Allí permaneció hasta el 13 de agosto. Ese día los milicianos del pueblo fueron a buscarle para llevárselo preso. Diez días estuvo encerrado, siendo golpeado e injuriado.
Según testifica Carmela Almansa, nieta de Simeón Almansa que estaba preso con el Siervo de Dios, la madrugada del 23 de agosto fue el día en que se decidió su asesinato. Junto a ellos iba otro vecino del pueblo, Emilio Martín Benito Gascón. Conducidos a unos tres kilómetros de Camuñas en dirección a la carretera de Madridejos (Toledo) se dirigen al lugar conocido por “Las Asperillas”. Simeón había puesto las manos huecas cuando le ataron y logró, dentro del automóvil, zafarse de las cuerdas. Eran las tres de la madrugada. Mientras Simeón intentaba quitarle las cuerdas a Don Emiliano para saltar en marcha del coche, éste le dijo:
-Sálvate tú, que yo tengo aquí mi destino.
Tras dar un empujón a uno de los milicianos, tras la caída y amparado en la noche para no recibir ningún impacto de bala, logró ponerse a salvo. Como dicta la partida de su defunción en los libros parroquiales. Tras ser fusilado “su cadáver fue arrojado a la Mina del Quijote” en el sitio de Las Cabezuelas” de éste término municipal de Camuñas, según consta en el expediente de defunción tramitado en el Juzgado de Primea Instancia del partido judicial de Madridejos”. Tan sólo tenía 33 años cuando entregó su vida por Cristo.
Seis miembros más de su familia serían arrojados a la misma mina; así como un tercer hombre del pueblo de Camuñas (Toledo) llamado Roso Gallego Cano.


Dios nos de la gracia de poderlos ver en los altares. Ellos son nuestros guías en la Fe. El Señor de la vida nos concedan la gracia de poder imitarlos
ResponderEliminar